República Restaurada 1867-1876

 

Política social en la República Restaurada

 

Las estructuras socioeconómicas y mentales así como la actividad espiritual del pueblo se conservaba todavía fiel a la tradición, por lo que la tendencia política fundamental de esta época se orientó hacia la transformación de la sociedad, especialmente mediante la adopción de medidas económicas, demográficas, de colonización y educativas.

En el orden social, el gobierno de Juárez proyectó una política poblacionista que pretendía atraer la inmigración de europeos, pero no pudo realizarse porque en el extranjero se desconfiaba de la seguridad interna de México, y los europeos no encontraban estímulo alguno para venir a radicar en un país tan conflictivo. Durante el gobierno de Lerdo de Tejada, se expidió una ley por la cual se ofrecían tierras a los inmigrantes extranjeros, al igual que facilidades para instalarse, exención de
impuestos y la oportunidad de adquirir la ciudadanía. Pero a pesar de estas ventajas muy pocos extranjeros se interesaron en venir a radicar en México, y los que lo hicieron ocuparon principalmente las áreas urbanas y no las regiones que el gobierno se proponía poblar; por otra parte eran más los trabajadores mexicanos que emigraban en busca de mejores condiciones de vida.  


Otro proyecto social fue el de la formación de la pequeña propiedad, a partir del fraccionamiento de los latifundios por medio del deslinde y venta de terrenos baldíos, y de la desamortización de las tierras del clero y de las comunidades indígenas, así como a través de la venta de las grandes haciendas. El gobierno se proponía dotar a cada campesino de un rancho de pequeñas dimensiones, en el que libremente trabajara la tierra y criara ganado. 

Además, el problema social agrario se había agravado por el despojo de tierra de que se hizo objeto a las comunidades indígenas, que las marginó aún más que antes e hizo más difícil su integración a la sociedad nacional.


Curso de Historia de México. Prepa Tec Derechos Reservados 2001